El reloj pronto marcará las 8:00 Am, pero antes de que eso ocurra ya estaré de camino hacia el hogar del conocimiento…
Me pregunto: ¿Hay una linea que marca el punto entre el pensar en nosotros y el pensar en los demás?¿Puede palparse? o… ¿sin querer nuestros sentimientos, aunque sean solo nuestros y de nadie más, ya implican a las partes contrarias de la ecuación?

Me pregunto muchas cosas…
¿Hasta qué punto existe la necesidad de relacionarse con los demás? ¿Cual es el limite humano? ¿Cual es mi límite?¿Hasta qué punto necesitamos a los demás?¿Podríamos usar la palabra indispensable? de ser así ¿Qué pasa con la muerte? Viene, con todo su poder y… ¿nosotros también morimos indirectamente? ¿hasta qué punto deberíamos aprovechar a las personas? ¿hasta cuándo esas personas importantes estarán con nosotros?

En la cima superior revolotean dudas aun más abstractas, otras… aun más personales. Necesito un contacto con la montaña…

Otro dia más y mejor.